Otro pequeño inciso antes de continuar con los personajes a seguir (el próximo: Patricia Aburdene).
Es increíble la cantidad de cosas en nuestro entorno que dependen de una ciencia tan inexacta como la opinática. La opinática es la ciencia que basa las decisiones y las relaciones causales en la opinión personal del que formula la sentencia. son clásicos los inicios como "a mi me parece que" "creo que" "por mi experiencia".
Desgraciadamente, las decisiones de las que estamos hablando no se efectúan en la cola de un mercado, sino en mesas de decisión de compañías de un cierto tamaño. ¿Estudios de mercado? Una pérdida de tiempo. ¿Análisis de comprtamientos del consumidor? Yo ya sé lo que hacen. Bueno, creo que... Ante las preguntas ¿Porquè? ¿Cómo lo sabes? o ¿En que datos te basas? el opinático profesional tine mil recursos. Mi experiencia, hable con tal (normalmente UN cliente), no me digas que no lo sabes, todo el mundo lo sabe (variante menos ofensiva para utilizar con el jefe) etc.
No debe confundirse la opinática con la ciencia extrapolativa (CEX), aún cuando comparten su inexactitud. La CEX es utilizada frecuente y extensivamente por los delegados comerciales reivindicativos, perezosos o lejos de conseguir sus objetivos (frecuentemente las tres cosas) en los que lo que escuchan de UN cliente (a lo sumo dos) se extrapola al mercado. Un error en la entrega de una mercancía es un desastre logístico generalizado., etc.
La opinática es una de las bases de toma de decisión importante en la empresa, aunque nos cueste creerlo, y el que intenta imponer un cierto método es acusado de tecnócrata. He visto tomar decisiones que implicaban varias decenas de miles de € basadas en pura opinática. Desgraciadamente, a veces aciertan....
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